Los sensores de proximidad son los "ojos" de los sistemas de automatización industrial. Detectan la presencia, posición o paso de objetos sin contacto físico, lo que los hace ideales para aplicaciones de alta velocidad y ambientes hostiles.
Sensores inductivos: Los más utilizados en la industria. Detectan únicamente metales ferrosos y no ferrosos. Inmunes a suciedad, polvo y líquidos no conductivos. Ideal para detección de piezas metálicas en líneas de producción. Marcas recomendadas: Omron, Banner, Pepperl+Fuchs.
Sensores capacitivos: Detectan cualquier material (plásticos, líquidos, graneles). Ideales para detección de nivel en silos y tanques. Sensibles a humedad ambiental, requieren ajuste cuidadoso.
Sensores fotoeléctricos: Mayor alcance (hasta varios metros). Tres modos principales: difuso, barrera y reflexión en espejo. El modo barrera ofrece máxima confiabilidad para detección de objetos pequeños o transparentes.