El control de temperatura es uno de los lazos de control más frecuentes en la industria química, alimentaria, plástica y de generación de energía. Una cadena de medición mal diseñada puede causar variaciones de proceso, producto fuera de especificación y consumos energéticos innecesarios.
Selección del sensor: Los termopares tipo K (−200°C a +1260°C) son los más versátiles y económicos. Para mayor exactitud, los RTD Pt100 o Pt1000 son la elección correcta en rangos de −200°C a +600°C.
Transmisores de temperatura: Convierten la señal del sensor a 4–20mA o HART para transmisión a largas distancias sin interferencias. Los transmisores de cabeza (head-mounted) como los Honeywell STT170 ofrecen configuración HART y diagnóstico avanzado.
Controladores PID: Para lazos de control simples, los controladores 1/16 DIN como el Hanyoung NX4 son económicos y confiables. Para procesos más complejos, los controladores programables o los módulos analógicos de PLC son la opción correcta.